La lesión de Pau Gasol

Las tendinopatías son lesiones muy frecuentes en deportes. Aunque suelen denominarse “tendinitis” de manera coloquial, en realidad son “tendinosis”: el sufijo “itis” se refiere a inflamación, pero en estos problemas lo que existe –en contra de lo que habitualmente se cree- es una degeneración (“osis”).image

Por eso, para tratarlas es fundamental lograr que el tendón dispare una respuesta reparativa sana, en lugar de ese “bucle” de intentos de reparación fallidos que lo han llevado a su deterioro. Esto lo podemos lograr a veces con un simple programa de ejercicio de una modalidad concreta (la llamada “excéntrica”) que estimula especialmente el metabolismo reparativo del tendón, o utilizando los estímulos con ondas de choque extracorpóreas, especialmente útiles si se dirigen por medio de ultrasonidos hacia la zona dañada.

En ocasiones, además, se tiene que eliminar el tejido dañado, si es demasiado voluminoso para que el tendón se pueda reparar si se mantiene. Esto se puede lograr por medio de una cirugía (que –dependiendo del tendón a tratar- puede ser abierta o incluso por vía artroscópica), o empleando un sistema de ablación por radiofrecuencia, que es lo que se utilizó en la intervención de Pau Gasol. Esta técnica emplea una tecnología llamada “coblación” que en realidad es simplemente una manera de generar temperaturas elevada en una zona muy limitada del tejido (penetrando aproximadamente 1,2 mm desde la punta de la sonda que se utiliza para dirigir las ondas) para no dañar el resto. Como la punta de la sonda es muy fina, se hace una pequeña incisión (aproximadamente 2 cm) sobre el tendón rotuliano, y se hacen pequeñas “perforaciones” con la sonda que van eliminando el tejido dañado con molestias mínimas para el paciente.

Por último, en casi todas las lesiones tendinosas buscamos después estimular los procesos de reparación natural del tendón, y por ello realizamos inyecciones locales (“infiltraciones”) de plasma rico en factores de crecimiento secuencialmente durante el postoperatorio.

Gracias a estos avances, podemos esperar que alrededor del 90-95% de las tendinopatías se solucionen y permitan a los lesionados retomar la práctica deportiva en un plazo de aproximadamente 3 meses.

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