Preguntas Frecuentes sobre el Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRFC)

Muchos pacientes nos preguntan sobre la utilidad de “un nuevo tratamiento” basado en la utilización de factores de crecimiento, sobre su posible utilidad en su caso concreto, sobre sus supuestos “efectos milagrosos”, y desde aquí intentaremos resolver -de una manera sencilla- algunas de esas dudas frecuentes.

¿Qué son realmente los llamados factores de crecimiento plaquetar, o el llamado plasma rico en plaquetas o en factores de crecimiento?

Un factor de crecimiento es una proteína que tiene como función producir una señal biológica que estimula o inhibe una función celular. Generalmente son proteínas que promueven el desarrollo de los tejidos. El plasma rico en plaquetas (PRP) o plasma rico en factores de crecimiento (PRFC), se obtiene de la sangre del propio paciente tras centrifugarla para concentrar en un nivel varias veces superior al de la sangre circulante el número de plaquetas. Después se procede a romper dichas plaquetas, desprendiendo así los factores de crecimiento que contienen.

¿Cómo se obtienen?

Se extrae sangre venosa del mismo paciente la cual es sometida a un proceso de centrifugación para obtener un plasma que contiene una concentración de plaquetas varias veces superior al de la sangre circulante. Dicho procedimiento se realiza en condiciones de máxima esterilidad (nosotros utilizamos una campana de flujo laminar para ello) y precisión. El tiempo de preparación es de entre 20 y 30 minutos y según el método empleado, se consigue concentrar las plaquetas entre 2 y 10 veces el nivel sanguíneo basal.

Plasma Rico en Factores

¿Son iguales todos los PRFC utilizados actualmente?

No, ya que según el proceso de elaboración se obtendrá un resultado diferente: según la velocidad, tiempo de centrifugación, zonas que se separan finalmente y volumen que se utilice, se producen proporciones diferentes de glóbulos rojos, células mesenquimales periféricas, proteínas séricas y leucocitos. Incluso puede ocurrir que la concentración de plaquetas sea excesiva, y el producto resultante no tenga la acción beneficiosa que se busca, ya que en lugar de activar procesos de reparación, podría incluso inhibirla.

¿El PRFC sirve para regenerar los tejidos?

Los tejidos se reparan creando un tejido de transición que forma una cicatriz. El músculo, el tendón o los ligamentos tienen un proceso de reparación muy parecido a lo que ocurre con las heridas de la piel. Inicialmente se produce un coágulo a partir de las propias plaquetas, que simultáneamente están liberando los factores de crecimiento que estimulan la llegada de nuevos vasos sanguíneos -a partir de ellos, con la llegada de más células- y señales moleculares que desencadenan una cascada de procesos que forman una cicatriz.

El PRFC ayudan a la reparación de los tejidos acortando los plazos y mejorando la calidad de las cicatrices.

En la actualidad, no podemos afirmar que los factores regeneren los tejidos pero si que inducen una mejoría en los procesos de reparación acortando los plazos y mejorando la calidad del tejido resultante.

¿Puede usarse el PRFC para tratar la artrosis?

Aunque no está demostrado todavía que el PRFC tenga ningún efecto sobre la evolución de la artrosis, es muy evidente que los factores de crecimiento tienen un efecto antiinflamatorio muy potente que puede mejorar la sintomatología de la artrosis, ayudando a los pacientes a normalizar su vida. Al aliviar los síntomas, muchos pacientes pueden retomar un nivel de actividad (incluso deportiva) que antes les resultaba doloroso o imposible, retrasando así una posible intervención quirúrgica. Una de las revistas más prestigiosas del mundo, la americana “Arthroscopy”, ha elegido como el mejor trabajo publicado en el año 2012 al estudio comparativo entre el PRFC y el ácido hialurónico para tratar los síntomas derivados de la artrosis de rodilla, en el que se encontró una clara superioridad del PRFC.

Desde hace muchos años, en el Instituto Médico Arriaza y Asociados, hemos utilizado el PRFC como tratamiento alternativo para pacientes con artrosis de rodilla o patrología del cartílago que no respondían a otras terapias, y nuestra experiencia corrobora estos resultados tan satisfactorios, aunque -por desgracia- no podemos decir que se produzca la curación de la artrosis.

Factores de Crecimiento

¿Mejoran las lesiones y ayudan a mejorar el resultado de la cirugía?

El PRFC está indicado en el tratamiento no quirúrgico de las lesiones de los tendones, ligamentos y de algunas lesiones musculares, mejorando la calidad del tejido de reparación y acortando plazos de recuperación. Además, en algunas cirugías, como las de las roturas de los tendones del manguito de los rotadores del hombro, el ligamento cruzado anterior, las reparaciones meniscales y del cartílago articular, pueden ayudarnos a mejorar el resultado, aumentando las posibilidades de obtener un buen resultado y acortando los plazos de recuperación.

¿Son un procedimiento seguro?

Totalmente. A pesar de la circulación de múltiples “leyendas urbanas” sobre sus posibles efectos negativos, no existe ninguna evidencia científica seria que apoye un posible riesgo para la salud. Su utilización está aprobada por la FDA (Food and Drug Administration) norteamericana, uno de los organismos con mayor fiabilidad en la evaluación de los procedimientos médicos a nivel mundial. Para Arriaza y Asociados, la seguridad de nuestros pacientes está por encima de todo, por lo que realizamos el primer estudio publicado en Europa sobre la seguridad del uso de PRFC con el método que llevamos utilizando desde el año 2002, confirmando que no existían efectos adversos o complicaciones por su uso. Este trabajo, publicado en España en la revista “Cuadernos de Artroscopia”, ha pasado a ser una de las referencias de la literatura sobre la utilización de PRFC

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